ENVÍANOS TU INFORMACION

foxyform

Por Ivan Reyna Ramos
La sequía es una vieja compañera del habitante de Asia. Es por eso que los asianos del siglo pasado concibieron la idea de traer agua de las alturas de Yauyos. Hasta hace 50 años todavía era sostenible el proyecto. Hoy, el cambio climático y las sequías han modificado la disponibilidad hídrica en las alturas de Yauyos. Aún así, se insiste en ese viejo proyecto, pese a que los especialistas advierten que Ñauñacu-Tres Cruces, es un “proyecto” carente de sustento técnico, ambientalmente insostenible, y socialmente requiere de conciliación.

• En 1911, el Ing. norteamericano Charles W. Sutton recogió la idea de los asianos y más tarde propuso un proyecto con 2 etapas: 1) canalizar el agua de la quebrada Ñauñacu y echarlo al abra Tres Cruces. 2) llegar con la canalización hasta la laguna Huascacocha. (documentado en el informe: 75 años de irrigaciones en el Perú, diario La Prensa 19/09/1978). Ahí se sabe que Ñauñacu lleva 100 años desde su concepción.
• En el 2009, el Gobierno Regional de Lima planteó nuevamente el proyecto, pero la población de Asia en su Presupuesto Participativo 2011 no lo avaló económicamente porque se trata de una inversión en Yauyos y no en Asia (recomendaciones de Contraloría General de la República), de modo que es competencia del Gobierno Regional de Lima. La conclusión es que si Asia invierte en este proyecto hasta podría ser considerado delito.
• La quebrada Ñauñacu desde hace unos años pasa por severas sequías. No tiene nevados y sus aguas se generan por el brote de algunos manantiales. Sólo en las temporadas de lluvias (de febrero a marzo) carga agua por efectos de las lluvias. Es por eso que los pastores de la zona, más bien bajan hasta Asia para socorrerse de forrajes.
• El estudio no analiza las implicancias del cambio climático, ni las características actuales de los nevados de menos de 5,500 metros sobre el nivel del mar que desaparecerán en el 2020. Entonces el Llongote, Huayna Cottoni y Ticlla (4,800 msnm) tributarios de la laguna Huascacocha (origen del río Mala) terminarán agotándose en poco tiempo.
• En reciente visita pudimos comprobar que no sólo los nevados están derritiéndose, sino que la laguna Huascacocha se ha reducido considerablemente dejando una playa de arena blanca. Si hace 50 años se recorría alrededor de la laguna en un día entero, hoy damos la vuelta en apenas 2 horas. Pero lo más grave es que los pueblos de Quinches y Carania (ambos distritos de Yauyos) se disputan la propiedad de la laguna. Ayavirí también quiere terciar como propietario. Y qué hace Asia en este asunto? De manera que el conflicto social por el agua está latente.
• El estudio no se hizo a la cuenca de Omas que es seca sino a la de Mala que tiene un río con agua, 117 lagunas y 37 km2 de nevados. No tiene sentido compararla, aunque -si es verdad- con un manejo integral y sostenible, se podría utilizar las aguas del río Mala en épocas de abundancia.
• El estudio asegura que sólo se requiere de 800 m3 de agua para regar una hectárea en el valle de Asia. Y la realidad es que una hectárea necesita un mínimo de5,000 m3 de agua. Ni el rabanito como cultivo rápido requiere tan poca agua como estima el proyecto.
• El proyecto en ejecución No tiene la Autorización de viabilidad hídrica por parte de la recién formada Autoridad Nacional del Agua (ANA), la institución nacional encargada de aprobar este tipo de proyecto. Incluso, la Municipalidad de Asia no levanta las 30 observaciones que en su momento la hicieron saber. Tampoco se ha hecho la necesaria consulta y coordinación de entendimiento con la Comunidad Campesina Niño Jesús de Ayavirí. No se han realizado talleres de información como ordena la ley. El Presidente dela Comunidad Campesina Niño Jesús de Ayavirí, Artemio Quispe De la Cruz, acaba de enviar a la Municipalidad de Asia una carta en que le da 48 horas de plazo para que desocupe el lugar por causar daños y no contar con el permiso de su comunidad.
• El estudio dice que el proyecto beneficiará a los predios de Quinocay y Omas en Yauyos, Coayllo y Asia en Cañete. Se olvidó de los pueblos de Ayavirí y Tamará en Yauyos. Especialmente Ayavirí donde se originaría la canalización. Según Artemio Quispe De la Cruz, Presidente de la Comunidad Campesina Niño Jesús de Ayavirí, -al realizar trabajos en su territorio- ha pedido a la Municipalidad de Asia un millón de árboles de pinos para reforestar la cabecera de Ñauñacu, la construcción de colegios, carreteras, posta médica, etc., como compensación por el agua que se genera en Ayavirí. Habría que calcular los beneficios de reforestar con un millón de pinos en Asia, dónde realmente lo necesitamos. Pero no sería así. Los beneficios serían para Ayavirí.
Después de todo ¿vale la pena invertir en este proyecto?

1 comentarios:

Anónimo dijo...

ahi esta toda la banda de yauyos, con su ekeko wiston

     .." DE TODOS LOS DISTRITOS "??"

       

de vuelta al barrunto..!

Tags